24.9.12

Ausencia

 II

La camisa y el vestido en el mismo lavado se destiñeron
lo que aún antes que tú y yo fueron nosotros
ya no está,
envejecen y se pierden,
recorro la cuerda y ya no los veo
el ocaso encierra el tiempo y lo diluye
los palillos se acaban mientras recojo las prendas
que te describen y comparten
manchas en puños y cuellos
el tiempo mismo empercudido, preso el aire inaudito
el mismo pasto que bebe en el día las mismas gotas mal escurridas
la misma noche y el mismo frío de no sentir
tus brazos, tu cuerpo que me tiene mientras subo de nuevo
la cuerda, levanto el canasto, admito
te extraño.

13.7.12

Silly me

Persona ovillada
en lana de azul
y nariz como cachorro
olisqueando sol.

Itinerarios erráticos,
palabras encantadas,
so happy, so happy
yet...
 

constante amable,
en sonrisas y efusivos
amiga.

Injusta semblanza,
vocativo mal acentuado,
dinosaurio de colores
y pequeñita tú.
 

Silly me
for these lines writing
 

7.7.12

La noche tendida todo a lo largo en la sala que no estuvo, como agarrando con sus manos las patas de las sillas llenas de pies de negro. Siempre el ruido de vasos y platos y velas. Siempre el ruido que no dejaba pensar. La e sellada en los labios. La o gigante cerrada y abierta en una última palabra. Occiso, ocaso.

El dolor profundo y agónico de diecisiete meses de morirse. De estar muerto, y de morirse de a ratos. De saludar con palabras a la posteridad un silencio de siglos.

Desamoblamos parte de tu alma en vida, pero los restos en el vaso y la pipa, se fueron contigo, afortunados.

Ayer me di cuenta que seguías ahí. Que seguías en el instante detenido, leyendo a Erle Stanley Gardner Sleepers... y escribiendo algo en papeles. Que tu escritorio estaba como siempre saturado de ti, de tus manías y precavidas maneras. Que todavía eras bastante de lo escrito entre esas cuatro paredes.

Y te extrañé-
Y te lloré-
Abuelo.

19.6.12

Agua cansa

El agua amansa cansa
abrevan de panza en panza
se llenan el vientre
de líquido hirviente
y después arrepienten
que del charco beban
escasean las aguas claras
amargas recuas de vacas flacas
alejan del estanque de mal talante
y llaman y traen delante
al trajín de pasos niños
dicen las madres cariños que beben
lo que de los pozos de las manos brota
y aglomera la sed en una gota
que la arenisca roba
cuando no la boca
y no a todos al final toca.

Sigue el peregrino divino
un éxodo camino.

11.5.12

En base a nota

Ingente, el espacio se desproporciona a los usos que le damos. Las secuencias sin duda planificadas al extremo por los arquitectos de más modernas tecnologías que solo la regla T calibrable, es saturada y desmontada por la exageración de seres humanos brevemente cubiertos por lo mínimo que el decoro admite. Las muchachas, sentimentales al mirarse en espejos sin duda pensados en otro uso generan un bullicio difícil de ignorar, ruidoso hasta el extremo con sus cuerpos semidesnudos y las bolsas al hombro, elevadas de accesorio a vital parte de una indumentaria que podría dar vergüenza algunos años atrás o en otras geografías menos desesperadas por algún tipo de artículo de una sociedad de consumo como la nuestra. Consumir es existir, realizarse como ser humano, ciudadano y vertebrado. Consumir es la salvación del alma y del cuerpo. Consumir es ser participe de la celebración de las mujeres ahora desnudas cuando la tienda eleva sus estándares y recuerda las ganancias sobre la pretensión artística (arte en el sentido más complejo de la palabra). 

Entonces el lugar se convierte en un vacío. Las mujeres ya desnudas saltan unas sobre las otras al escuchar que solo entrarán cuatro más. La promesa de jinetes de un apocalipsis actualizado desmadra la situación. La muerte incierta pero seguida de los monstruos dudosamente atractivos en el acto de trenzarse por los pelos y saltar de un lado al otro. La intervención cansina y aletargante de los guardias que se ven arrastrados en el mar de cuerpos que los degluten y devuelven también mujeres que luchan por sobrevivir a la eternidad restante. La tienda cuando hace las evaluaciones, limpian los charcos de cuerpos con escoba y desinfectante, llega a la conclusión que no valió la pena. Las ventas fueron pocas.