3.9.14

alguna vez viste
mis palabras de tinta
mi espalda sangrada
mis selvas ocultas
hiciste
un pozo en el tiempo
un roto de todo
una culpa de invierno
alguna vez tuviste
un tibio desconsuelo
un mueble sin conservas
un escribiente sin reparo

21.8.14

Anatomía de un suceso

La magnitud solo se puede medir en la alteración de las rutinas. Cada oferta de quebrantar los habituales solo parece acrecentar el estado de desesperación. Si todo estuviera bien –el teléfono en mano como el cuerpo de un mensajero moribundo con él cuál no se sabe qué hacer– nadie ofrecería tanto, no habría necesidad, necesidades. La plata y el bolsillo vacío y revisar los rincones, prestar lo más preciado para salvaguardar esos viajes a los infiernos de dudas y pura soledad. Aún rodeado, asedios de otros, uno, una, unos se sienten solos, abandonados entre las olas y las calamidades del mundo viendo a un marino más emprender sus viajes sin retorno. Odiar las salas de espera, funerarias de ocasión y brevemente gratuitas hasta que empiezan a ticketar nuestras dolencias, nuestras ya, aunque lo único agónico en uno, una, unos sea la angustia de ir perdiendo por adelantado recuerdos y memorias. Ir planificando y descartando la historia para mejor contarla a los pañuelos solícitos –tal vez no otro día u otros deudos pero sí– hoy, esos hoy, tan tenues como líneas de sombra para otros, otras, algunos que ya parten.

28.3.14

Anclado al marco...


Anclado al marco
hay gato encerado
lustre de pieles y ungüentos
gente que no entiende ni intenta

El puente de claraboya
la ola apagada, los tiempos del turbo,
la luz enseñada desde chicos al prisma
del polvo de primavera
tan tarde y tan útil

Un sobre acapara las reliquias
mientras se deduce qué es guardar
recordar es un gesto de objetos
un empecinado permiso al pasado
puedo?

                   ---

Hay tres mesas de meses de espinas
poemas bonsai abortados en cayos
y nunca sanan

Gangrena sin recibo
silencio de poco y nada
menos aún

Hay llagas, suturas
doble espaciados de gramaje especial
en cotidiana desidia
interlineado de base

                   ---

Este verso me suda
se quita de mí
se agazapa estuario de oro
listo a saltarse la cola
cuando abra mi otro cajón

27.3.14

El tiempo
(Una vez cada muerte de obispo)


no es el tiempo
sino el acto saberlo
no es el tiempo
cuatro paredes

es la rejilla
la canaleta sin agua
somos rotos
los huesos de papel

es el tiempo
el tiempo de bruma
y la bruma en el cuerpo
el uso apagado

es derrumbada la cornisa la boca
todo lo cuerpo depuesto
todo lo alma presta
y aún se sobra a sí

no es el plato, su aliento
es el surco de pasos
el pasillo y no el cuarto
el cuarto y no la cama
la cama y no la muerte
la muerte y no ahora

31.1.13


Volví de la noche, de la serie de promesas encendidas que en algunas horas no recordaré o me atormentaran con el paso de los días como ideas minusválidas que siempre quedan al final de la lista de urgencias diarias. Volví del encuentro con el tiempo, la rueda dentada de la soledad de mirar mi futuro mientras la conversación deriva en alguna dirección que no sigo porque se me ancla, nubla la vista en el porvenir y un codazo distraído o lleno de intención es lo que me devuelve al chiste actual al comentario de mirá sin disimulo mirar... No entiendo a qué volví, por qué no me quedé algunas horas más empapelándome de alcohol y subiéndome y bajándome de los cordones mientras los demás hablan todavía de alguna cosa. Caras nuevas y caras familiares de familiares que llevo largo tiempo sin ver, sin trastocar mi concepto de mundo un rato para hablar del clima o alguna cosa no muy política, no muy política, eso hace mal. Y entonces vuelvo a las promesas, a esos libros artículos links que nunca pasaré, que son el cierre ideal de un tema, incluso repetirlo mañana sin falta te lo mando como forma de dejar en claro que eso nunca va a pasar.

Por eso la llamada dos días después no es rara solo, anacrónica incluso, en un mundo donde nadie cree en cumplir. Te conseguí el número y una parrafada de indicaciones inconexas, sin sustancia, sin sustanciarse en una razón que la cerveza no borrara la noche, hoy tal vez, es todo tan confuso cuando vuelvo y tengo los bolsillos llenos de borrachera y olvidos, sencillos repertorios de cosas que no hice, no dije pero
ahora llevo a cuestas...